Puntos clave
- Entre los objetivos de la filtración de datos de alto valor se encuentran la información personal, los registros financieros, la propiedad intelectual, las credenciales de inicio de sesión y las bases de datos de clientes.
- Los atacantes utilizan métodos como el malware, el phishing, el uso indebido de información privilegiada y el almacenamiento en la nube mal configurado para robar datos.
- La prevención de la filtración de datos requiere defensas en capas, incluidas herramientas de DLP, controles de acceso, segmentación, seguridad de los terminales y formación de los empleados.
A principios de 2022, el grupo ciberdelincuente Lapsus$ sustrajo aproximadamente 190 GB de código fuente interno y datos confidenciales de Samsung, incluidas partes relacionadas con el software del smartphone Galaxy y los sistemas de autenticación biométrica. Según el informe anual ThreatLabz de Zscaler, incidentes como este están aumentando rápidamente, ya que los volúmenes de sustracción de datos se dispararon un 92 % en el último año. Se trata de un tipo de ataque que se produce de forma silenciosa, en el que los atacantes se cuelan en las redes y extraen información confidencial sin dejar rastro.
Para las empresas, las consecuencias pueden ser graves: pérdidas financieras, sanciones reglamentarias, litigios, daños a la reputación y erosión de la propiedad intelectual que impulsa el crecimiento. Dado que estas brechas son a menudo invisibles hasta que el daño sale a la superficie, la concienciación se ha vuelto crítica. Cuanto mejor comprendan los directivos y los equipos lo que está en juego, mejor preparados estarán para proteger lo que más importa.
¿Qué es la filtración de datos?
La filtración de datos es una técnica de ciberataque que consiste en la transferencia no autorizada de datos desde el interior de una organización a una fuente externa. Los atacantes la utilizan para sacar de entornos seguros información confidencial, como propiedad intelectual, registros financieros, investigaciones patentadas o datos de clientes. A menudo lo hacen sin activar ninguna alerta de seguridad tradicional.
La filtración de datos difiere de la actividad normal de la red en que implica principalmente el envío de información fuera de su sistema en lugar de traer nada. Los atacantes suelen ocultar los datos robados dentro de tráfico de apariencia normal, como peticiones web rutinarias o búsquedas DNS. Todo el proceso puede ser manual, en el que un atacante busca activamente y extrae datos después de violar un sistema, o automatizado, con malware que desvía información continuamente a lo largo del tiempo.
Esta ocultación es la razón por la que la exfiltración de datos es una táctica fundamental en las amenazas persistentes avanzadas (APT) y otros ataques dirigidos. En estos casos, los agresores establecen un acceso a largo plazo y se mueven lentamente, recopilando información de gran valor durante semanas o incluso meses sin pasar desapercibidos.
Es más fácil entender la filtración de datos si se contempla en el contexto de otras ciberamenazas. Las fugas de datos suelen ser accidentales, a menudo causadas por errores simples, como una base de datos mal configurada que deja información expuesta. Las filtraciones de datos son más amplias y abarcan desde el robo de credenciales hasta ransomware o interrupciones en todo el sistema. La filtración de datos es diferente de ambas porque es un esfuerzo calculado desde el principio.
Métodos habituales de filtración de datos
Los ciberatacantes adaptan sus técnicas para explotar los puntos débiles dondequiera que los encuentren. Incluso superponen varios métodos para eludir las herramientas de seguridad y evitar ser detectados.
Algunos de los métodos más comunes que utilizan los atacantes para la exfiltración de datos incluyen:
Malware y troyanos
Muchas campañas de exfiltración comienzan con software malicioso diseñado para dar a los atacantes acceso directo a un sistema comprometido. Troyanos de acceso remoto (RAT), registradores de pulsaciones de teclasy programas espía son especialmente comunes.
Un RAT permite a un atacante controlar un dispositivo infectado como si estuviera físicamente presente. Le permite navegar silenciosamente por los archivos, copiar datos, instalar herramientas maliciosas adicionales e incluso activar micrófonos o cámaras sin que la víctima lo sepa. Los keyloggers capturan todo lo que se escribe en el teclado, incluidas las credenciales de inicio de sesión, mientras que el spyware se ejecuta silenciosamente en segundo plano y recopila información confidencial a lo largo del tiempo.
Lo que hace que este método sea tan eficaz es su persistencia e invisibilidad. Una vez instalados, estos programas suelen funcionar sin ser detectados y se mezclan con procesos legítimos o se ocultan en archivos del sistema.
Ataques de phishing
El phishing sigue siendo uno de los puntos de entrada más comunes en la mayoría de las brechas. Los agresores crean y envían mensajes de correo electrónico que parecen legítimos con el fin de engañar a los destinatarios para que revelen sus credenciales o descarguen programas maliciosos. Una vez que disponen de los datos de acceso, los agresores pueden identificarse como el usuario y extraer los datos directamente. Alternativa, correos electrónicos de phishing pueden entregar cargas útiles como RAT o programas espíaque luego llevan a cabo la exfiltración en segundo plano.
Una variante especialmente peligrosa es el llamado "spear-phishingen el que los atacantes se dirigen a personas concretas, por ejemplo, a las que tienen un mayor nivel de acceso, como ejecutivos o administradores de TI. Este suele ser el primer paso de ataques de mayor envergadura que implican múltiples métodos.
Amenazas internas
Incluso los empleados, contratistas u otras personas con acceso legítimo a sistemas y archivos pueden suponer un riesgo para la seguridad. En algunos casos, los intrusos pueden actuar deliberadamente copiando archivos sensibles en beneficio propio o por resentimiento hacia la organización.
Sin embargo, no todas las amenazas internas son malintencionadas. También pueden ser involuntarias, manipulando a los empleados para que colaboren sin saberlo. Por ejemplo, las tácticas de ingeniería social, como un atacante que se hace pasar por el servicio de asistencia informática, pueden engañar a los empleados para que proporcionen credenciales o transfieran archivos creyendo que están siguiendo instrucciones legítimas.
Dado que las personas con acceso interno ya tienen acceso válido, sus actividades no parecen sospechosas a primera vista. Si no se vigilan los comportamientos inusuales, como el acceso a archivos fuera del horario laboral o la transferencia de grandes volúmenes de datos, estas acciones pasan fácilmente desapercibidas.
Almacenamiento en la nube mal configurado
A medida que más empresas se pasan a plataformas en la nube, los servicios de almacenamiento mal configurados también se han convertido en una causa común de exposición de datos. Servicios como Amazon S3, Google Cloud Storageo Microsoft Azure ofrecen soluciones flexibles y escalables para la gestión de datos, pero una mala configuración puede exponer inadvertidamente archivos confidenciales a cualquiera que sepa dónde buscar.
Los atacantes rastrean activamente Internet en busca de este tipo de errores. Una vez que encuentran una ubicación de almacenamiento mal configurada, pueden acceder libremente a su contenido y descargarlo sin necesidad de piratear el sistema o saltarse las defensas de seguridad. Estos incidentes se aprovechan simplemente de los descuidos humanos y de la complejidad de los entornos en nube.
En algunos casos, los atacantes combinan la desconfiguración de la nube con otras técnicas. Por ejemplo, las credenciales robadas mediante phishing pueden utilizarse para acceder a una cuenta en la nube, donde los permisos mal configurados permiten a un atacante recuperar grandes cantidades de información sensible en un solo barrido.
Tipos de datos
Los atacantes rara vez exfiltran datos al azar. Tienden a centrarse en la información que tiene un valor claro y puede ser explotada para otros ataques o vendida con fines lucrativos. Entender lo que buscan puede ayudarte en la prevención.
Entre los tipos de datos más frecuentes figuran los siguientes:
- Información personal identificable (IPI): Nombres, direcciones, números de la Seguridad Social y otros datos que pueden utilizarse para el robo de identidad o el fraude.
- Credenciales de inicio de sesión: Nombres de usuario, contraseñas, tokens de sesión y claves API que proporcionan acceso directo a sistemas y servicios.
- Datos financieros: Números de tarjetas de crédito, detalles bancarios, registros de transacciones y otra información relacionada con pagos que los atacantes pueden monetizar rápidamente.
- Propiedad intelectual (PI): Código fuente, diseños de productos, documentos de investigación y secretos comerciales que dan ventaja a los competidores o a los actores de amenazas.
- Bases de datos de clientes: Datos de contacto, historiales de compra y perfiles de comportamiento que pueden revenderse o utilizarse en estafas selectivas.
- Archivos de correo electrónico: Colecciones de mensajes que permiten conocer las operaciones internas, ideales para ataques de Business Email Compromise (BEC) o de ingeniería social.
- Registros sanitarios: Historiales médicos y datos de seguros que alcanzan precios elevados en los mercados ilícitos y pueden aprovecharse para cometer fraudes.
- Datos operativos: Informes internos, documentos estratégicos, información sobre proveedores y otros activos que, si quedan expuestos, pueden perturbar las operaciones o contribuir a futuros ataques.
Señales e indicadores de filtración de datos
Cuando aparecen los indicios de la filtración de datos, los atacantes ya se han llevado exactamente lo que buscaban. Cuanto más tiempo pase desapercibido, mayor será el daño.
Estar alerta a las señales tempranas puede marcar la diferencia entre la contención y una costosa brecha. Entre los indicadores a los que merece la pena prestar atención figuran:
- Patrones inusuales de tráfico saliente o grandes transferencias de datos a destinos desconocidos
- Acceso a archivos o sistemas en horas intempestivasespecialmente por usuarios que no suelen trabajar en esas horas
- Anomalías en el cortafuegos o en los registros SIEM (Security Information and Event Management), como repetidos intentos fallidos de inicio de sesión seguidos de un acceso satisfactorio.
- Frecuentes solicitudes de acceso a recursos sensibles por personas que normalmente no los necesitan
- Uso de dispositivos USB no autorizados o aplicaciones para compartir archivos
- Picos repentinos en el tráfico encriptado que sale de la redque pueden indicar transferencias ocultas
- Escalada inesperada de privilegioscuando las cuentas estándar obtienen repentinamente acceso de nivel administrativo
Estrategias de prevención y detección
La filtración de datos suele eludir las medidas de seguridad tradicionales. Por ello, para defenderse de ella se requiere un enfoque por capas. Los cortafuegos y los antivirus no suelen bastar por sí solos. Hay que combinar las tecnologías adecuadas con políticas estrictas y formación de los usuarios.
Para construir una defensa sólida contra la exfiltración, las organizaciones deben centrarse en:
Implantar herramientas de prevención de pérdida de datos (DLP)
Dado que los atacantes tienden a ocultar información robada dentro de tráfico de apariencia legítima, las herramientas de DLP pueden utilizarse para inspeccionar los datos a medida que se mueven a través de correos electrónicos, puntos finales, tráfico de red y servicios en la nube.. La integración de la DLP proporciona una visibilidad continua de cómo se almacena y comparte la información confidencial.
Estas herramientas utilizan reglas predefinidas para reconocer datos como números de la Seguridad Social, detalles de tarjetas de crédito o código fuente. Cuando se detecta una coincidencia, la DLP puede bloquear la transferencia, poner el archivo en cuarentena o alertar a los equipos de seguridad. Por ejemplo, puede impedir que un correo electrónico con datos personales salga de la red o marcar archivos subidos a plataformas en la nube no autorizadas.
Al combinar la supervisión y la aplicación, la DLP permite detectar e impedir algunos intentos de exfiltración de datos antes de que causen daños.
Control y supervisión del acceso de los usuarios
Limitar el acceso es una forma sencilla de reducir el riesgo de filtración de datos. El Principio del Mínimo Privilegio (PoLP) es un concepto de seguridad que restringe a los usuarios únicamente los permisos necesarios para sus funciones. Por ejemplo, si el trabajo de un empleado requiere acceso a los registros de clientes pero no a los datos financieros, su cuenta se configura para que sólo pueda acceder a la base de datos de clientes. Así se minimiza la posibilidad de que información sensible quede expuesta innecesariamente.
Auditar las funciones y los permisos con regularidad ayuda a identificar las cuentas que ya no se utilizan o que tienen un acceso más amplio de lo necesario. La autenticación multifactor (MFA) también debe aplicarse para reforzar la seguridad de las cuentas. Evita que los atacantes utilicen credenciales robadas por su cuenta.
Supervisar los registros de acceso es igualmente importante. Una actividad inusual, como que un usuario se conecte a un servidor sensible que nunca antes ha utilizado, puede ser una señal temprana de intenciones maliciosas.
Segmentación de la red
Separar las redes en función de su función o de la sensibilidad de los datos crea fronteras claras que limitan hasta dónde puede llegar un atacante si consigue acceder a ellas. En lugar de operar en una red única y plana en la que todos los sistemas están interconectados, la segmentación divide el entorno en zonas controladas.
Por ejemplo, los servidores que contienen información de identificación personal o investigaciones patentadas pueden aislarse de las redes generales de los empleados. De esta forma, incluso si un correo electrónico de phishing compromete la estación de trabajo de un usuario, el atacante no puede pasar fácilmente a sistemas de alto valor sin cruzar puntos de control de seguridad adicionales.
Este enfoque ralentiza a los atacantes y les obliga a activar más alertas cuando intentan eludir los controles de segmentación. Cada obstáculo adicional que se presenta aumenta las posibilidades de detección y respuesta.
Una segmentación adecuada también permite una supervisión más granular. Cuando se aíslan las zonas de alto valor, los patrones de tráfico inusuales se destacan más claramente. A su vez, esto permite a los equipos de seguridad responder con mayor rapidez.
Formación y sensibilización de los empleados
La tecnología por sí sola no puede detener todos los ataques si los empleados, sin saberlo, proporcionan un punto de entrada. El error humano sigue siendo un factor común en las violaciones de datos y los ataques de phishingpor lo que se necesitan programas de formación estructurados para todos. Contar con una plantilla consciente de la seguridad añade una línea de defensa activa contra la filtración de datos.
La formación debe centrarse en enseñar al personal a reconocer y responder a las amenazas que encuentran en su trabajo diario, como identificar correos electrónicos de phishing o enlaces sospechosos, saber cómo y cuándo informar de actividades inusuales a los equipos informáticos y seguir prácticas seguras de manejo de datos.
El refuerzo continuo es clave. Unas sesiones de formación breves y periódicas, combinadas con ejercicios prácticos, ayudan a mantener la concienciación y a que la seguridad esté siempre presente. Cuando los empleados comprenden tanto los riesgos como su papel en la prevención, es mucho más probable que detecten a tiempo las señales de alarma y detengan así un intento de filtración antes de que comience.
Soluciones de seguridad para puntos finales
Los portátiles, ordenadores de sobremesa, dispositivos móviles y otros puntos finales también son puntos de entrada frecuentes para la filtración de datos. Las herramientas dedetección y respuesta en puntos finales (EDR), combinadas con antivirus de última generación, abordan este riesgo mediante la supervisión continua de la actividad en dispositivos individuales. Cuando se conectan a sistemas de supervisión centralizados, estas herramientas proporcionan una visión más amplia del comportamiento de los atacantes en toda la organización, de modo que los equipos de seguridad pueden detectar patrones que podrían pasar desapercibidos en un solo dispositivo.
La seguridad de los puestos finales también añade valor al bloquear las herramientas de exfiltración directamente en los dispositivos. Si el malware intenta crear canales cifrados o manipular los procesos del sistema para disfrazar los datos robados, el EDR puede intervenir inmediatamente. Esta defensa a nivel de dispositivo, combinada con la supervisión de la red, forma un enfoque por capas que dificulta considerablemente a los agresores la salida de datos de la organización sin ser detectados.
Lo esencial
La filtración de datos se suma a la creciente lista de ciberamenazas que exigen una defensa proactiva. Para evitarla, hay que cerrar las rutas que utilizan los atacantes para acceder a los datos confidenciales y extraerlos, lo que les dificulta operar sin ser detectados.
PowerDMARC apoya este esfuerzo con protocolos de autenticación avanzados, herramientas de supervisión e información sobre amenazas en tiempo real que refuerzan las defensas del correo electrónico, uno de los puntos de entrada más frecuentes para los atacantes. Al proteger este canal crítico, las organizaciones pueden reducir el riesgo de filtraciones impulsadas por el phishing y evitar que los datos confidenciales se escapen de su alcance.
Los ciberdelincuentes se basan en el sigilo y la persistencia, pero usted no tiene por qué dejarles la puerta abierta. Reserve una demostración con nosotros y podrá convertir una de sus mayores vulnerabilidades en una línea de protección.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la diferencia entre exfiltración de datos y fuga de datos?
La exfiltración de datos es la transferencia o robo intencionado y no autorizado de datos, mientras que la fuga de datos es la exposición no intencionada o accidental de datos sensibles.
¿Qué sectores están más expuestos a la filtración de datos?
Las industrias que manejan información valiosa o sensible, como la financiera, la sanitaria, la tecnológica, la gubernamental y la manufacturera, tienden a ser las más expuestas.
¿Qué normativas abordan los riesgos de filtración de datos?
Las normativas clave incluyen el GDPR (Reglamento General de Protección de Datos), la HIPAA (Ley de Portabilidad y Responsabilidad de los Seguros Médicos) y la PCI DSS (Norma de Seguridad de Datos del Sector de Tarjetas de Pago), todas las cuales imponen normas estrictas para salvaguardar los datos sensibles.
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